DESPUÉS DE LAS FIESTAS

Retrato en acrílico de Julio Cortázar, por María Eugenia Vargas.

Y cuando todo el mundo se iba
y nos quedábamos los dos
solos, al borde de la noche,
entre vasos vacíos
y ceniceros sucios,
qué hermoso era saber que estabas ahí,
como un remanso,
sola, conmigo, y que durabas.

Eras más que el tiempo,
eras la que no se iba.
Qué hermoso era saber que estabas
y que durabas,

porque una misma almohada
y una misma tibieza
iba a llamarnos otra vez
a despertar al nuevo día
juntos, riendo, despeinados.

Qué hermoso era saber que estabas
y que durabas.

Partitura del poema, AQUÍ
Poema con cifrado y gráficos, AQUÍ
Canción melódica, muestra AQUÍ

Poema de JULIO CORTÁZAR
Música: Lara Hum.
© DNDA 2022 ® SADAIC