MI SOMBRA ENCENDIDA

Pintura realista figurativa, técnica mixta de Pier Toffoletti.

Sobre la siesta, afligida,
mi alma recuerda un amor
que fue de luz y de luna,
suspiro de una ilusión.
Supo llevarse mi vida en su adiós
una tarde sin sol.

No sería honda mi pena
si me esperara su amor,
ni la distancia tan triste
si tuviera su corazón.

Siempre será su amor 
lo que el alma me pida,
en su presencia sentida 
y en su partida.
Siempre su amor será 
mi sombra encendida.

Cae otra noche vencida,
mi alma reclama su amor.
No me resigno a su olvido
y a no tener su voz.
Supe entregarle mi beso mejor
una tarde de sol.

Tendrían mis sueños destino
si me esperara aún.
Donde alumbran sus ojos sin fin
es donde está mi luz.

Letra: Lara Hum.
© DNDA 2003
SIDERAL

Dibujo y pintura de Jimmy Liao.

Yo quiero anclar 
en tu sueño y despertar
abrazada a tu verdad 
para amarnos sin final.
Y no pensar 
en la gente, en qué dirán
ni en el tiempo que se va, 
¡pues a mí que más me da!

Quiero reír 
con tu risa y descubrir
la alegría de vivir 
a tu lado, siempre así.
No quiero ser 
tu pasado ni un después,
tu presente solo es 
lo que anhela mi querer.

Yo quiero más de todo eso que me das,
de ese espacio sideral que se crea cuando estás.
Y alcanzar las estrellas y lograr
que ese sol pueda brillar por las noches siempre más.

Yo quiero entrar 
a tu mundo y navegar
por las aguas de tu mar 
sin temor a naufragar.
Ya sin pensar 
en la gente, en qué dirán
ni en el tiempo que se va, 
¡pues a mí qué más me da!

Quiero besar 
cada beso que en ti hay,
ser el aire que me das 
en cada suspirar.
Y deshacer 
las tristezas del ayer,
ir contigo hasta romper 
las distancias en tu piel.

Letra: Lara Hum.
© DNDA 2004
UNA ESTRELLA PARA MI ALMA

Óleo sobre madera, de Lidia Wylongowska.

Cuando todo era madrugada
fue tu mirada
esa luz blanca que no esperaba,
sueño perdido que no encontraba.
Me regalabas
una estrella para mi alma.

Cuando de todo nada quedaba
fuiste esperanza,
la mano amiga que no alcanzaba,
tibia mañana que no llegaba.
Y tú me dabas
una estrella para mi alma.

Y le trajiste a mi mundo
todo el sol que le faltaba.
Y decoraste mi casa
con acordes de guitarra.
Reverdecieron las flores
del jardín que marchitaban.

Y me trajiste a la vida
en el tren de tu alegría.
Y perfumaste mis ganas
con tus sonrisas de plata.
Sí, porque eres tú
una estrella para mi alma.

Letra: Lara Hum.

© DNDA 2005
CULPABLES LOS CAMINOS

«Esperando», pintura hiperrealista al óleo, de Antonio Sgarbossa.

Si pudiera borrar tus ojos y dejar tu nombre atrás;
atravesar tu ausencia, mi pena, y escapar.
Cruzar mi espacio a solas y olvidar que ya no estás.

Me quedé soñando el alba como quien no tiene luz.
No hubo un tiempo de mi vida donde no estuvieras tú,
ni olvido en la distancia; solo el peso de esta cruz.

Y tal vez te dolió esta pena
y fue tuyo mi dolor.
Culpables los caminos
que se llevaron tu voz
y mis sueños que hacían nido
en el sueño de tu amor.

Hasta el aire huele a queja, a tristeza y soledad.
Y mi alma es un desierto, un silencio sin final.
Si pudiera oír tus ojos, un instante, nada más.

Tu mirada que gritaba todo un sol que ya no está.
El calor de tus eneros nunca más volvió a alumbrar.
Hace frío en el recuerdo, cómo duele este final.

Letra: Lara Hum.
© DNDA 2003
HAY CONTIGO

«En vacances», pintura figurativa abstracta al óleo, de Andre Kohn.

Hay contigo un tiempo frío que se va
para darle a un sol radiante su lugar.
Un concierto de sonrisas
y caminos siempre nuevos para andar.

Hay contigo un aire fresco y libertad,
un suspiro enamorado, sin final.
Un abrazo sin fronteras
y relojes detenidos al amar.
¡Ay, al amar!

Hay contigo una escalera,
una eterna primavera
y hay un beso que ilumina la ciudad.
Cuando estamos tú y yo juntos algo hay.
¡Ay, algo más!

Hay contigo una certeza,
una caja de sorpresas
y una noche sin testigos para amar.
Tú y yo solos camino a la eternidad.

Hay contigo algún secreto que ocultar
y un amor ya casi a punto de estallar.
Una sombra que se pierde
y una luz que me encandila en tu mirar.

Hay contigo siempre un día que estrenar
y mil noches con estrellas por tocar.
Una urgencia que no espera
y mil sueños florecientes de verdad.
¡Ay, de verdad!

Letra: Lara Hum.
© DNDA 2004
DE REPENTE

Acuarela «Pareja bajo la lluvia», de Leonid Afremov.

De la lluvia que ha caído, de mis sueños desvelados,
de repente con tu risa hice un sol para el verano.
Yo no sé cómo ni cuándo, pero me fui enamorando.
Descubrí que la mañana es más clara en tu mirada.

Yo que solo acostumbraba a conversar con mi guitarra,
me encontré una madrugada con tu voz junto a mi almohada.
Fui volando con soltura aferrándome a tus brazos.
Sorprendida en las alturas, no pensé llegar tan alto.

Pasó así de repente, 
de repente fui a quererte
con la prisa del que quiere 
ver su red llena de peces,
con la urgencia del que siente 
con el alma, cuerpo y mente.

Yo no sé quién sabe adónde va el amor del que lo calla,
se hace furia o quizá escarcha en algún rincón del alma.
Y es por eso que hoy decido confesarte que te amo.
Yo no sé cómo ni cuándo, pero ves, te estoy amando.

Letra: Lara Hum.
© DNDA 2004
DESDE QUE TE CONOCÍ

Dibujo de pareja realizado en pastel, por Laura.

Te miré y me enredé en tus ojos
y en tu boca me perdí,
y en la noche de tu pelo
descubrí mi estrella azul.
Desde entonces vivo solo
anhelando ser tu luz.

Como niño tengo el alma
desde que te conocí,
riendo sola por las calles
acordándome de ti.
Qué locura de cariño
que sembraste en mi sentir.

No me arrojes al olvido, amor,
no te pierdas más.
No sé adónde va el camino
si a mi lado tú no estás.
No me dejes sin el sueño
de amarnos sin final.

Te miré y supe que tus ojos
nunca más se irían de mí,
que mis manos sin tus manos
no podrían ya sentir.
Sin el beso de tu beso
no hay sentido para mí.

Me cayó tu amor del cielo
justo antes de morir.
Empecé a vivir de cero
desde que te conocí.
Qué milagro tu sonrisa,
donde suelo ser feliz.

Letra: Lara Hum.
© DNDA 2003
LUMINARIA

Acrílico y carboncillo en técnicas mixtas del collage, por Carrie Vielle.

Esta ilusión que me nace, 
que me hace ante ti vulnerable.
Esta ilusión que te nombra, que me pierde,
me encuentra y me asombra...

Me lleva atada a tus ojos, tu piel, tus palabras.
Y alumbra mis sombras, 
y apaga mis penas más hondas.
Y enciende mi estrella, 
esta hoguera que por dentro quema.
Feliz soy esclava de tu voz, tu querer y tus ganas.
Es tu mirada la que hechiza y me tiene atrapada,
hipnotizada, entregada, de ti enamorada.

Esta ilusión que renace 
cada día más fuerte que antes.
Esta ilusión que no sabe de teorías,
razones ni claves...

Me lleva atada a tus ojos, tu piel, tu fragancia.
Y alumbra mis sombras, 
y apaga mis penas más hondas.
Y enciende mi estrella, 
esta hoguera de amor que me quema.
Feliz soy esclava de tu voz, tu querer y tus ganas.
Es tu mirada la que hechiza y me tiene atrapada,
obnubilada, entregada, de ti enamorada.

Letra: Lara Hum.
© DNDA 2004
TUYO ES MI CORAZÓN

Dibujo en pastel, de Walter Girotto.

Alma de mi vida, 
antes que me vaya,
quiero de tu boca 
un «te amo» más.

Fuera del silencio 
que anida el camino,
llevo tu sonrisa 
p’alegría mía.

Yo no quiero irme, 
pero es mi destino.
Sabes que aunque parta 
estarás conmigo.

Vida de mi alma, 
te dejo mi voz
pa’que no me extrañes, 
tuyo es mi corazón.

Más allá del tiempo 
en que alumbra el sol,
tus ojitos brillan 
siempre en mi interior.

Yo soy la distancia, 
tú eres el amor.
Yo soy el regreso, 
tú mi bendición.

Como agua del cielo 
beberé tus besos,
p’aliviarme el peso 
de la soledad.

No te canses nunca 
de esperarme, amor.
Me voy pero vuelvo, 
tuyo es mi corazón.

Yo no quiero irme, 
pero es mi destino.
Sabes que aunque parta 
estarás conmigo.

No te canses nunca 
de esperarme, amor.
Me voy pero vuelvo, 
tuyo es mi corazón.

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Letra y Música: Lara Hum.
© DNDA 2001 ® SADAIC
SIN CONSEJOS

«Como un relámpago», aquacrylic sobre lienzo, de Christine Comyn.

Herido, mi corazón me llevó
un invierno hasta tu verano.
Y en el intento de irle escapando al amor
me fui enamorando.
Y en el intento de irle escapando,
en ti me he quedado.

Y mi corazón, vencido de amor,
no acepta más consejos.
Sabe que sin ti nunca encontrará
el camino hacia el cielo.
Es por esa luz que me sabes dar
que nací de nuevo.

Y anclado en mis pensamientos
como una certeza te siento.
No entienden que en tu sonrisa de paz
mi fuerza yo encuentro.
No entienden que en tu sonrisa
disipo mis miedos.

Y amarrado en el alma mía
como una costumbre hoy te llevo.
No saben que tus ojitos bellos
encienden luceros.
No saben que tus ojitos
avivan mi fuego.

Letra: Lara Hum.
© DNDA 2003